Senda Mataleñas

Recorre la ciudad

Por el camino, descubrirás pequeñas playas, acantilados y parques. Esta ruta es muy recomendable para los amantes de la naturaleza y la fotografía.

La primera parada imprescindible es el Mirador de García Lago que ofrece una panorámica de El Sardinero. Debe su nombre al hotel que está situado justo detrás.

Si vuelves sobre tus pasos verás una rotonda, cruza la calle y sube por unas escaleras que te llevarán a la Senda de Mataleñas.  Por ella llegarás a uno los lugares más bonitos de Santander: Cabo Menor.

El Parque de Mataleñas es una extensa zona verde, provista de un parque infantil y desde donde podrás disfrutar de unas vistas impresionantes. Además, si eres amante del deporte, en uno de los extremos del parque, en plena naturaleza, hay un circuito de 1.200 metros.

Siguiendo el sendero llegarás a una pequeña playa de arena fina y dorada que desaparece en la pleamar, la Playa Molinucos.

Por la parte de detrás del faro llegarás a Cabo Menor. Según asciendes, verás el monumento a los Caídos en la Guerra Civil y un mirador. A la derecha de este, hay una puerta con unas escalerillas por las que accederás hasta el propio Cabo y caminar hasta su extremo.

Continuando el sendero llegarás a la Playa de Mataleñas, un lugar ideal en donde disfrutar de buenas vistas mientras te das un baño.

En lo alto verás el Faro de Cabo Mayor con más de 30 metros de altura, es el faro más importante de Cantabria. Construido en 1839 en el mismo lugar donde, desde tiempos remotos, se hacían señales a los barcos con banderas por el día y con fuego por la noche.