Ruta de los murales

Recorre la ciudad

Nuestro itinerario comienza en la casa que se sitúa junto al Palacio de la Magdalena, antiguo faro de posición para los barcos que se acercaban a la costa. El autor del mural La Espera, es un proyecto, que se realizó durante la edición de 2010 del Festival de Arte Público Desvelarte,  trata de dignificar la casita abandonada, y convertirla en un romántico faro situado en un espacio de inigualable de belleza natural y cargado de historia. 

Si continuamos andando en dirección al centro hacia la C/ Severiano Ballesteros, casi en frente del Museo Marítimo en el club de tiro, encontramos el mural Under Water de Rosh333, diseñado en el año 2014.

La obra está compuesta por una interpretación de los vientos en esta zona de la ciudad, orientada al sur incluyendo coordenadas del sitio. Se hizo en el muro de un antiguo almacén con motivo del Mundial de Vela.

Siguiendo por esa calle que llega a la explanada de Gamazo, descubriremos a mano derecha otro mural, Coordenadas, de Alfredo santos, también creado en el año 2014 y  coincidiendo de nuevo con el Mundial de Vela.

Este mural mediante colores y formas abstractas plasma todo aquello que podemos encontrar en el fondo del mar.

Si continuamos andando hacia Puertochico y subimos en dirección hacia el túnel de Tetuán, a mano derecha veremos una larga cuesta, el Paseo de Canalejas, en la segunda entrada a la derecha, la calle Antonio del Puerto,  podremos conocer el mural Freemind, de Jaime de la Torre (Jay Kaes).

Se trata de  un artista callejero santanderino afincado en Londres. Con una visión de lo más particular sobre la pintura, este cántabro ha logrado consolidarse como una de las figuras más importantes del conocido street art en todo el mundo.

A pocos metros de allí, en la C/ Tetuán, 55 se encuentra Marujas, un mural de Marina Capdevilla que creó en el año 2017 y está inspirado en su abuela. Representa a unas mujeres mayores cotilleando y su deseo de alcanzar la vejez con plena vitalidad.

Si nos acercamos al túnel de Tetuán en la boca del mismo, hay un mural del autor Jamk y Treza del año 2019 que recibe el nombre Sueños de ser grande.

Casi en frente, en el Centro Cultural Doctor Madrazo, situado en la calle Casimiro Sainz se encuentra otro mural de arte, Geometría y Astronomía de Peri Helio diseñado en 2008.

Si retrocedemos un poco, y subimos por las escaleras que hay a la derecha del túnel de Tetuán llegaremos al Paseo Menéndez Pelayo. En esa calle descubriremos dos murales. Por un lado, el mural de Quique Ortiz, en el número 5 de esa calle, del año 2019 y por otro lado, El Robot de Pixel, creado por Pixel Pancho.

Este último, del año 2016, recrea criaturas robóticas inspirados en diferentes entornos, robots de los años 50 con ciertos elementos prehispánicos, el reino surrealista es un hilo constante, perforación a través de referencias históricas y contemporáneas que le dan un sentido de relevancia dentro de nuestro lugar y tiempo. El trabajo de Pixel pancho es una estructura interconectada de historias.

Dejando atrás todos estos murales y volviendo a la zona de Puertochico, nos adentramos en la Calle Peña Herbosa, una de las calles con más ambiente santanderino. 

Allí se encuentra el edificio del Gobierno de Cantabria y junto a él, el gran mural de La Conquista de Sevilla, una obra de arte de Josu Espiga Izarra del 2008. Este mural  representa uno de los barcos del almirante Ramón de Bonifaz rompiendo las cadenas que impedían la entrada a Sevilla por el río Guadalquivir. Fue una gesta que unió para siempre a Cantabria y Sevilla y aparece en los escudos de la ciudad de Santander y de la Comunidad Autónoma.

Si continuamos por la calle paralela de abajo, Hernán Cortés, a mano izquierda encontraremos la famosa Plaza del Cuadro, allí los alumnos de la escuela de Arte nº1 de Pte San Miguel realizaron hace cuatro años nada más y nada menos que ocho intervenciones relacionadas con el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación del ecosistema. Le pusieron el nombre de S.O.S. Planeta.

A pocos metros de allí, en una de las cuestas más pindias de la ciudad, en la calle Lope de Vega 15 donde el Colegio Menéndez Pelayo hay otro mural llamado AHENEAH, recibe este nombre por su autor y fue diseñado hace tan solo tres años.

Si nos acercamos a la calle que se encuentra al lado, la de Santa Lucía en el número 49, hay un mural del artista Judas Arrieta que diseñó en el 2016 y llamó Bahía.

Muy cerquita de allí, en el número 23 descubriremos otro mural de los alumnos de la escuela Taller, Grabado de Braum, donde plasmaron la primera imagen de Santander que realizó George Braum en 1575.

Dos calles más arriba, en Los Aguayos con San Antón, en las escaleras que allí hay existe un mosaico de  Fernando Navarro, Rubén Martínez y Sara Morante que crearon el año 2018 y  llamaron Sobre Escaleras.

Continuamos nuestro paseo hacia el Instituto Santa Clara y en esa calle hay un mural de Fabio Petani que fusiona arte, química y naturaleza.

Si volvemos nuestros pasos hasta la calle San Simón 13, descubriremos el mural Save Yourself,  una obra de arte de "Dulk", Antonio Segura Donat.

Seguimos caminando por la subida de Aguayos hasta llegar al Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, un poco más adelante giramos hacia la derecha y llegamos a la c/ San Simón 14. Allí, se encuentra un enorme mural de arte de Daniel Muñoz del año 2016 y recibe el nombre de La Jerarquía.

Ahora bajamos la cuesta y en la primera boca calle a la derecha nos adentramos en la Calle Tantín hasta llegar a la tercera cuesta que encontrarás a mano derecha, la calle Sevilla. Allí los alumnos de la escuela y talleres municipales de empleo diseñaron en el 2017 dos murales de 140 metros cuadrados cada uno. 

Retratos de escritores cántabros ilustres, o vinculados a la región de los siglos XIX y XX. En uno de los murales de izquierda a derecha y de arriba abajo: Concha Espina, Jesús Cancio, Marcelino Menéndez Pelayo, Manuel Llano, Gerardo Diego, Ricardo Macías Picavea y Jose del Río Sainz “Pick”.  

En el otro mural: Jose Luis Hidalgo, Matilde de la Torre, Jose María de Pereda, Benito Perez Galdós, Amós de Escalante, Ramón Sanchez Díaz y Pepe Hierro.

Estos murales recibieron el nombre de Los Escritores y Cantabria.

A lo largo del Río de la Pila, otra de las calles más transitadas por los santanderinos, encontramos diferentes murales de arte. 

El primero, el Mural de Okuda, en el número 1; más adelante, en el 7 y 11 se encuentra el un mural de BYG Patricia Bolinches y Luis García del 2017 llamado El Baño de BYG.

Después encontramos el Esqueleto de antílope, una obra de arte de Roa que recrea el esqueleto de un antílope por la cercanía de la cueva de Altamira.

El último mural de esta calle es de “Zed1”  Marco Burresi, Alejar a la muerte. Esta obra cuenta la historia de un valiente caballero a gran escala que, a bordo de un pequeño bote, ara el mar con espinacas, arándanos, jengibre y ajo. Viaja para encontrarse con la muerte en su camino, la enfrenta intrépidamente empuñando una espada de zanahoria y defendiéndose con un escudo de granada.

Si bajamos hacia la calle de la Arrabal, allí en el número 22, podrás conocer un mural de Roberto Martínez que diseñó en 2014 y lo denominó El pintor y la modelo.

Caminando hacia el ayuntamiento para llegar al Museo de Arte de Santander, y avanzando por esa calle hasta llegar a la de Magallanes sonde se sitúa el CDIS, verás otro mural de arte de Laura Escallada, el Animal Fotógrado, creado hace ya cuatro años.

Si continuamos  andando y subimos a la calle de arriba a Cisneros, donde el Centro Cívico Numancia, descubrimos el mural Ella Misma, de Hyuro.  Este mural habla de ella, se busca constantemente a si misma, una conversación con ella misma.

Para llegar al siguiente mural de nuestra ruta, tenemos que volver a bajar, girar a la derecha y continuar andando hasta el final de la calle. Después a mano izquierda bajamos hasta la siguiente entrada que hay a la derecha para adentrarnos en la calle Lábaro.

Allí, Papagallos y Loros, nos están esperando. Este mural de Eva Mena y Jank Constansa recrea coloridos tucanes envueltos en un fondo verde que simula la selva.

Si volvemos a subir hasta la calle Cisneros, para llegar al colegio Antonio Bezanilla, veremos Huellas de Beusual, diseñado por Antonio fuente y Gerardo Bezanilla en 2009.

Más adelante en dirección al Ayuntamiento, encontramos un mural de arte del autor Adri Santiago.

Si volvemos a la calle Antonio Mendoza, 36 veremos un mural que ya por lo que muestra podemos adivinar su nombre, el Perro.

La siguiente parada de la ruta es el IES Jose María de Pereda en la calle General Dávila 226, para ver el mural de Anamarietta. Si avanzamos hasta el número 264, nos encontramos con un mural de 15 metros de altura y 8 de alto de Okuda y Jose Luis Serzo, La Gran Balsa, cuyos personales representan a los personajes del Carnaval de “La Vijanera” de Silió.

En el 226 de esa misma calle Mi norte, tú; nos está esperando. Una obra de arte del año 2018 de Santos Veracruz.

Si continuamos bajando la calle y pasamos el colegio La Salle, llegamos hasta la calle Vázquez Mella nº 7, donde se haya el mural de arte De las conversaciones del hombre topo y el hombre cometa de Jose Luis Serzo, recreado hace tan solo dos años.

Ahora toca recorrer toda la calle General Dávila hasta llegar al Hospital Santa Clotilde, a pocos metros de allí en la calle Universidad, bloque 8,1; veremos Never Far Enough del autor Millo. 

Su obra muestra ciudades vibrantes habitadas por personajes que exploran su configuración urbana. Utiliza simples líneas en blanco y negro y color cuando es necesario. Millo se graduó con honores de arquitectura, lo que podría explicar su agudo sentido del espacio y su capacidad de llenar una fachada exterior con tales diseños de forma perfecta.

Ahora nos desplazamos hasta la calle Prado San Roque (Bº de Entrehuertas), donde el artista Boa Mistura diseñó un mural de 100 metros conocido como Pasión que desborda la tierra.

Después continuamos nuestro itinerario para llegar ala boca sur del Pasaje Peña, donde descubrirás una obra de arte del Colectivo Zuckclub (Leshchenko y Sergey Ovseykin) del año 2012 donde nos hacen reflexionar sobre, ¿A dónde van aparar los millones de kilo de basura que arrojamos al contenedor?.

Subiendo a la calle Alta, en el nº 12, Sergio S. Vidal diseñó Melodía Arrabal.

Motivos ingeniosos y divertidos, que en algunos casos invitan a la reflexión, darán un toque de creatividad a Santander. El Ayuntamiento, en colaboración con el Servicio Cántabro de Empleo, ha contratado a un grupo de artistas encargados de dar esa 'pincelada', nunca mejor dicho, de color en los rincones más inusuales de Santander (como aparece en la imagen). Serán intervenciones "rápidas" y "muy sencillas" sobre soportes "efímeros", ha explicado el consistorio en un comunicado. La primera de las intervenciones se ha llevado a cabo en el portal del número 13 de la calle Alta, actualmente desocupado, y se trata de una obra diseñada por Sergio S. Vidal, artísticamente conocido como Aphro, que lleva por título 'Melodía de arrabal' y plasma en la puerta del número 13 de la calle Alta la historia de un enamorado, que llega ilusionado pero muy tarde, un retraso de varias décadas. Se trata de un "homenaje a todos aquellos sueños perdidos" y, a la vez una "puerta a un mundo mejor, que quizá en otra ocasión pueda llegar a abrirse".

Avanzando hasta el nº 29, Jose Ramón Sánchez diseñó Sotileza en 2003 para reflejar cómo vivían los vecinos de la zona a finales del siglo XIX, a través de escenas costumbristas relacionadas con la novela “Sotileza” de Jose María de Pereda.

Caminando hacia la plaza del Ayuntamiento para llegar a la calle Garmendia, 17; la asociación de creativos simetría crearon en el año 2013 el Alcalde del mar.

Ahora toca acercarnos a la calle Justicia, donde la escuela taller de Santander creó el mural de arte Los Viveros. A unos metros de allí en la calle Isaac Peral, la artista Insulina kid diseñó el mural conocido como Las rederas.

Cerca de la Plaza de Toros, concretamente en la calle Río Ebro nº1, RESKATE, un colectivo artístico formado por María López (1980) y Javier de Riba (1985) diseñó Reskate Estudio: Die Natur Hier

Gaviotas, Barco Pesquero, Grúas, Tren... nos esperan este mural de arte de los artistas Sebastián Velasco y Xabier Xtrm en la calle Duque de Ahumad.

Muestra una serie de elementos como una Gaviota, un barco pesquero, grúas portuarias, un tren, un cuervo….   en alusión al entorno en el que se encuentran (Bº Pesquero y Castilla- Hermida).

Otra artista, como es Nuria Mora, diseñó en el 2014 la obra de arte Geometrías, con colores y texturas planos. Siguiendo, como siempre,  su línea artística.

Otra de las paradas de nuestro recorrido es la calle Antonio López 66 para conocer La nave que late

A pocos metros de allí, en la Plaza la Pesca del Barrio Pesquero, la escuela taller de Santander, diseño grafico de Chema Fernandez y Sergio Sainz diseñó en 2002 un mural de 31 metros de largo por 6 de alto conocido como Trainera.

Nuestro último mural también se encuentra en este barrio de tradición marinera, Recuera el barrio, que se diseñó en el año 2014.